Los sistemas antiguos no eran confiables

Algunos de los clientes de PES ya utilizaban sistemas automatizados de inspección de botellas, pero esos sistemas no usaban suficientes cámaras, por lo que no eran totalmente confiables. Ya que solo tomaban una imagen por cámara por botella, tenían una tasa elevada de rechazos falsos o de ninguna respuesta. PES esperaba crear un sistema que mejorara drásticamente este nivel de confiabilidad.

El nuevo sistema, denominado "PES-360", debía asegurarse de que cada punto de la circunferencia de las botellas siempre fuera visible por al menos una de las cámaras del sistema. Para combatir el problema de los rechazos falsos, Omron utilizó seis cámaras (al principio, eran cámaras MicroHAWK ID-40, pero se las cambió por cámaras V430 como la tecnología más reciente), para lograr el máximo rendimiento.

¿Por qué MicroHAWK fue clave?

Al igual que con cualquier sistema automatizado destinado a funcionar para una variedad de usuarios finales, la flexibilidad era un factor primordial. Para que el nuevo sistema fuera accesible para la mayor cantidad de clientes como fuera posible, PES debía mantener el tamaño general del equipo reducido y utilizar tecnología intuitiva a fin de minimizar las necesidades de instalación y de mantenimiento.

Nuestros lectores de códigos de barras MicroHAWK son conocidos por su pequeño tamaño y su facilidad de instalación, cualidades que nos permiten integrar hasta siete cámaras en cada unidad. También son fáciles de integrar en el sistema de control actual, donde la E/S estándar o configurable ofrece una mayor flexibilidad en la configuración lógica de la máquina.

Omron ya ha integrado más de treinta sistemas PES-360 en las líneas de clientes, y la solución ayudó a PES a convertirse en un recurso líder para los sistemas de serialización y de inspección. Las cámaras MicroHAWK hacen un gran trabajo cuando se trata de mejorar la flexibilidad.